Mugler: la lucha entre ángeles y demonios

En 1992 Thierry Mugler puso las estrellas al alcance de las mujeres con la creación de su primera fragancia: Angel, que recuerda a la infancia y los momentos felices. Y con su nacimiento creó una nueva familia olfativa: “ los Orientales Golosos”.

Para que esta unión mujer-fragancia fuera eterna creó un frasco-joya rellenable en las fuentes Mugler, hecho a mano, cien por cien ecológico; un auténtico amuleto de la suerte, un talismán único e irrepetible de vidrio es soplado y pulido a mano lo que lo hace irrepetible. Y para ello contó con la colaboración del escultor Jean-Jacques Urcun.

La estrella, más estrecha en la base, está tallada como un diamante. Sus facetas centelleantes y luminosas forman un caleidoscopio de emociones. Sus cinco brazos simbolizan la perfección. Su asimetría representa la emoción de un universo en plena metamorfosis. Una estrella que pertenece a la constelación del universo Mugler de la que cada mujer Angel forma parte.

La oferta de recarga, disponible desde 1992, se consolidó en 2007 con el lanzamiento de la segunda fragancia femenina de Thierry Mugler: Alien.

 

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